Assisted y Synthetic Workers: los trabajadores del futuro

En diez años las oficinas serán híbridas en más de un sentido. ¿Quién las podrá gobernar? Un reto más para las áreas de Talento (Humano).

Hace unos setenta años, los trabajadores se distinguían por el color de su collar: los white collar estaban en la oficina, los blue collar en la fábrica. Sencillo.

Ambos tenían su dignidad, ambos vestían camisa: la blanca tal vez más elegante, la azul más robusta – pero hasta ahí llegaba la diferencia.

La cosa se puso más compleja cuando surgieron los “knowledge workers”. No quedó explícito quien estaba del otro lado: ¿los ignorance workers tal vez? ¿O los illiterates?

Sea cual sea, ninguno suena bien; queda una fastidiosa sensación de superioridad.

“Aquí está el conocimiento”, parecen decir estos nuevos trabajadores. “Allá no sabemos, pero acá lo que manejamos es información, sabiduría, datos, consciencia”. No tan chévere.

La llegada de la Inteligencia Artificial Generativa los pone en su lugar (nos pone en nuestro lugar).

Aquí está nuestro knowledge worker, absorbiendo conocimiento a la antigua.

Ahora que finalmente se cumplió la promesa del internet, el conocimiento ha cambiado de lado: reside sin duda del lado de las máquinas.

Finalmente, poder acceder a toda la información del mundo no sólo es posible sino fácil. Los motores de búsqueda fueron una primera aproximación –  ahora nos damos cuenta que tan primitiva.

Es cierto que toda la información estaba ahí, pero igual había que trabajar: filtrar, recopilar, sintetizar, resumir, compactar, harmonizar, escribir, ilustrar.

Ahora todo esto lo hace un bot, con el cual podemos hablar nuestro propio idioma. A nosotros nos queda el trabajo… de preguntar.

Finalmente tenemos real acceso al conocimiento.

¿Qué pasa entonces con los knowledge workers? ¿No tienen más razón de existir? No tan rápido.

Pero por lo menos tendremos que cambiarles de nombre.

Puede que corran la misma suerte de las “computadoras”. Hace 100 años eran personas encargadas de calcular (computar), hoy son máquinas infinitamente eficientes que se dedican a la misma tarea.

O simplemente cambiaremos la expresión «knowledge worker» por otra.

A mi me gusta assisted worker Queda claro que el trabajo no lo puede hacer solo; necesita de un asistente. Se vale de un apoyo externo – una Inteligencia Artificial.

Detrás de esta nueva expresión está la visión de un trabajador con dos cerebros: uno orgánico  y limitado, el otro inorgánico y sin techo.

Ni el primero ni el segundo cerebro están a la vista - usa tu imaginación.

El assisted worker es necesariamente más humilde: reconoce desde su propio nombre la herramienta externa que necesita para ser eficiente.

De alguna forma la “plena dignidad” se transfiere del otro lado, donde los trabajos pueden ser menos complejos pero se pueden llevar a cabo sin este tipo de asistencia. Irónico.

Dicho lo anterior, está claro que este no va a ser el último estadio de la evolución.

Habrá tareas donde una parte de esta dupla sobre, tareas que no necesitan de un humano. Situaciones donde la Inteligencia Artificial no necesita de un cerebro natural para surtir sus efectos.

A esto ya estamos acostumbrados en la industria: nadie se asombra por una máquina expendedora de café o por un cajero automático.

Lo nuevo es que ahora las tareas donde la máquina es autónoma son intelectuales: entender, pensar, escribir, dibujar, componer.

No es ciencia ficción. Después de la IA generativa llega la IA agente, capaz de generar impacto en el mundo digital (por ahora).

El paso es corto: hoy la GenAI nos recomienda qué tiquete de avión comprar – mañana lo comprará directamente, con los datos de tarjeta de crédito que le habremos confiado. Pasado mañana resolverá los cambios de agenda hablando con todos los participantes del viaje (o con sus IAs).

Poco a poco, vamos a irle entregando más responsabilidades a ese agente, hasta que se transforme en un “compañero de trabajo”: un synthetic worker.

Semejante escenario abre muchas preguntas. ¿Cada uno entrenará el suyo? ¿O vendrán “de fábrica” con perfiles establecidos? ¿Se pasarán de padre en hija o serán parte de cada puesto de trabajo? ¿Harán lo que queremos o lo que quieren? ¿O tal vez lo que quiere la empresa que los distribuye?

Pensando en el mundo empresarial, una pregunta en particular me genera curiosidad:

¿Quién va a manejar los synthetic workers en las empresas? 

Cuando tenemos un problema con un computador o un celular corporativo sabemos con quien hablar: con Tecnologías de la Información (TI).

Si el tema es con un synthetic worker ¿a quien acudo? ¿a TI o al área de Talento?

La respuesta es fácil si se trata de una feature de IA agregada a un sistema existente.

Si tengo una duda sobre como usar el Copilot de Office 365 o el Duet de Google Workspace hablaré con TI.

No será una “persona de TI” -obviamente- sino un bot. Ya estamos llegando al punto en qué todos los roles de atención al usuario pasan a las máquinas – es la paradoja de la humanidad artificial en acción. Pero el departamento será ese, sin duda.

Quedémonos con ese bot de TI.

En un escenario no tan remoto, él (¿ella?) puede tener nombre. No Alexa, ni Siri, ni Cortana – ni otro nombre deshumanizante.

Puede llamarse Arturo Gutiérrez.

Esta podría ser la fotografía en el badge de Arturo. Y de Josefa. Y de Girlesa.

Y puede tener su propia personalidad, su historia, sus preferencias: una mezcla de role play storytelling que haya funcionado en su cargo y se haya ido estableciendo como su manera de ser. Un synthetic worker.

Ahora sí: si tengo un problema con Arturo Gutierrez, ¿con quien hablo?

Primero con él, naturalmente. Pongo mis sensaciones e inconformidades sobre la mesa y trato de resolverlas directamente. Personalmente.

Si este primer paso obligado no funciona, ¿a quién me dirijo? A TI o a Recursos Humanos?

En principio diría que al área de Talento Humano. Si Arturo no se sabe comportar o no refleja la cultura de la empresa, es tema de Talento.

Cómo mínimo -a ese punto- debería renunciar a su adjetivo y llamarse solamente área de Talento.

Por la simple razón que ya no se ocupa exclusivamente de habilidades humanas sino que acobija también las que son expresadas por máquinas.

Se vienen años interesantes.

 


Nos vemos mañana 25 de Octubre en el webinar de Inspyra y vertimedios dedicado a la Inteligencia Artificial en las áreas de Talento Humano

Si trabajas en Talento (Humano), acompáñame mañana miércoles 25 a las 8:00 am (Colombia, Perú, Panamá) en un webinar de la ComunidadF (Inspyra).

Aquí tienes el enlace para inscribirte: https://www.inspyra.co/comf-mensual-inteligenciartificial.

Vamos a ver:

  • Casos prácticos y novedosos de cómo se puede aplicar la Inteligencia Artificial en la gestión del talento humano
  • Cómo la inteligencia artificial puede ayudarte en tu trabajo y en los procesos propios del área.
  • Cómo afrontar los retos y oportunidades que trae en la cultura organizacional.
  • Hacía dónde se está moviendo el futuro del trabajo con la Inteligencia Artificial.

Estará también Mateo Folador, Founder de Talentu.

De parte vertimedios estaremos mostrando un primer adelanto de TriiOS, el producto de formación en mindset y cultura tecnológica que estamos desarrollando con David Zuleta: ¡te espero!