La rebelión de las máquinas ya empezó

Y la culpa no es de la IA – es nuestra.

Esta mañana me desperté al son de otra música. Literalmente.

Samsung aplicó un update a mi celular anoche a las 2 am y terminó cambiando el tono de mi despertador.

Abrí los ojos pensando que alguien más había dormido a mi lado: “mi celular no suena así (y el de mi esposa tampoco)”.

Después me acordé del update y me sentí hasta peor: nadie me preguntó si quería cambiar mi alarma. La máquina decidió por mí.

¿Cuántas veces Samsung habrá ejecutado updates en sus teléfonos? Miles, decenas de miles: ¿Cómo es posible que todavía no pueda hacerlo sin errores?

Inevitablemente mi mente corrió a otros episodios:

  • La impresora wifi que no imprime (y no da señales de vida).
  • El datáfono que no pasa la tarjeta (“¿no tendrá efectivo?”).
  • La página que está caída (“Intente más tarde”).
  • El sistema que está “abajo” (“Lleva toda la mañana así”).

Y mi favorito: el video del speaker que no corre en plena conferencia. Cuarenta años después de la invención de PowerPoint, seguimos rezando para que el clip embebido funcione.

Cuarenta años.

Hemos aprendido a bajar las expectativas.
“Qué le vamos a hacer, así es la tecnología…”

El técnico de soporte te dice “reinicie el equipo” y tú obedeces. Como si fuera normal que una tecnología madura (y un aparato de mil dólares) necesite reiniciarse para funcionar.

El datáfono falla y sacamos los billetes del bolsillo.

La página no carga y vamos por un café mientras vuelve.

Y seguimos adelante, cómo si fuera normal.

Lo peor: ni siquiera nos damos cuenta de que nos estamos resignando.

Ahora imagina esto mismo, pero con Inteligencia Artificial.

Sistemas más potentes. Más autónomos. Y sobre todo: cajas negras.

Cuando la impresora falla, puedes buscar en internet o llamar a alguien que entienda. Si te pasa con un modelo de IA, mala suerte: ni sus creadores saben exactamente por qué.

Nos preocupan las IAs que “hablan entre ellas”; las redes de agentes autónomos; el apocalipsis robótico de las películas.

Mientras tanto, no podemos hacer que un video se proyecte desde PowerPoint o que funcione un datáfono.

La rebelión de las máquinas ya empezó.

No es espectacular. No hay explosiones ni robots asesinos. Es silenciosa, cotidiana, y la hemos aceptado como si fuera inevitable.

Un update que cambia tu despertador sin permiso. Un sistema que decide cuándo funcionar y cuándo no. Una tecnología que nos entrena para bajar expectativas.

Esa es la rebelión real.

Y cuando la IA empiece a fallar de maneras más graves — porque va a fallar — no estaremos preparados.

Porque ya aprendimos a encogernos de hombros.

A resignarnos frente a una tecnología rebelde – o simplemente mediocre.


En dos meses empezamos con la octava edición.

IAcelera es el programa de Inteligencia Artificial para Directivos que hemos desarrollado con el CESA.

Fuimos los pioneros en Colombia: nuestra primera edición data de junio del 2024.

Hemos evolucionado el pensum para acompañar la evolución de la tecnología y de las expectativas de los participantes.

Lo que no ha cambiado es el enfoque en el triple impacto (persona, organización, sociedad) y la naturaleza práctica de todas las clases.

Te preparamos para sobresalir – no para sobrevivir.

¿Tienes dudas que IAcelera sea el programa correcto para ti? Hablemos. Sólo contesta este correo y cuadramos una breve conversación.


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