Un futuro posible con XR e IA

Dedícale 5 minutos al nuevo video de Liquid City y regálate un viaje a 2030.

A veces puede ser complicado imaginar el impacto de una nueva tecnología en nuestra realidad futura; más aún si son varias las tendencias que compiten para crear ese “nuevo normal” que viviremos en 5 o 10 años.

Keiichi Matsuda se dedica a elaborar esas visiones.

En 2016 nos presentó a una Medellín inmersa en Realidad Aumentada (RA): las busetas, el tráfico caótico, las marcas locales (bancos supermercados) coexistían con presencias digitales un tanto distópicas – si no los has visto, te lo recomiendo a ojos cerrados (aquí el newsletter que le dediqué).

Ahora el diseñador y realizador audiovisual explora un nuevo terreno -la Inteligencia Artificial- con una mirada bastante más amable y lírica, manteniendo su foco en la RA (cómplice su nueva relación laboral con la Niantic del Real World Metaverse).

Tan tierno, el agente de la tostadora

Su nuevo corto se llama “Agents” y nos transporta al nuevo paradigma de la computación espacial: nadie tiene celular y todos interactúan con inteligencias artificiales que cumplan las funciones de nuestras actuales apps: una para el transporte público, una para navegar a pié, una para ligar (¿se dice así en todo Hispano América? No estoy seguro… 🙂), y muchas para trabajar y divertirse.

Sólo que en lugar de ser aplicaciones son los protagonistas de la tercera etapa de la IA: después de la analítica y de la generativa, la IA Agente.

Maya (“ilusión”, “sueño”, “el acto de abrazar lo que es cambiante” – un detalle de elegancia pura) vive en algún lugar frío y desarrollado del hemisferio norte.

Por 5 minutos la acompañamos en su día: el trabajo no le sale tan bien, así que decide salir a tomar un poco de aire y a tomarse un café.

En ese futuro todos los humanos son acompañados por múltiples agentes, pero hay una alternativa más monolítica (“One”) que concentra todos los agentes en uno, todopoderoso y omnisciente.

No sé si es la evolución del ecosistema Apple o más bien la superapp de Elon Musk; lo que es seguro es que a Maya no le gusta: “¿No te preocupa que sepa demasiado sobre ti?”, le pregunta al (antipático) match que le consiguió su Q-pid.

Se le olvidó de desactivarlo, así que Q-pid -muy juicioso- le consigue una cita antes de que se siente…

“One” a parte, es un mundo amable: suave y delicado. Las pantallas se fueron, y en su lugar hay muñequitos de colores repletos de emociones humanas.

Pieza clave: las gafas para poderlos ver – solo existen cómo proyecciones en los lentes de cada uno.

¿Será así la nueva vida digital? Quien sabe. Lo que sí es seguro es que el video vale la pena: míralo y me cuentas qué te pareció.

 

 


Un favor: participa de mi encuesta en LinkedIn

Estoy explorando la intersección entre personas y tecnología – esta vez con una simple pregunta en mi LinkedIn.

Si eres usuario también y tienes 10 segundos me encantaría que dieras tu opinión aquí.